Tsunami

Hace unos días me encontré unos dibujos ordenando cosas, son de cuando tenía 11 años, que me dio por dibujar una inundación peliculera, porque en los 90 no teníamos Tsumanis. Lo interesante es que no hice un dibujo solo, sino una secuencia de cómo el agua arrasaba los edificios y las personas. Eran otros tiempos, me doy cuenta del nivel de detalle con el que me divertía, sin tener la preocupación de anatomías, perspectivas, sombreados…

No hay que olvidar que dibujar, como cualquier otra profesión tendría que ser siempre el disfrute padre. Supongo que por eso, por darme el gustazo, he animado los dibujos que ya tienen 15 años, para ver qué saldría de ahí.